Ross Brawn intentó una treta de las suyas y esta vez le salió mal. El ingeniero atómico le dijo a Michael Schumacher que atacara a Alonso en cuanto el coche de seguridad se retirara en la última vuelta. El español sólo pensaba ya en cruzar la meta porque su equipo le dijo que no podía intentar rebasar a Hamilton. Y El Kaiser obedeció pasando a Fernando entre la penúltima y la última curva.

schumacher.jpg

Sin embargo, fue el único que hizo algo así. El resto sí que respetó el artículo 40.13 del reglamento deportivo de la F-1, que dice: “Si la carrera termina con el coche de seguridad en pista y éste se retira a la línea de boxes al final de la última vuelta, los monoplazas deberán cruzar la meta sin adelantarse”. Minutos después de la carrera, los comisarios decidieron arrebatarle la sexta plaza provisional con una sanción de drive through de veinte segundos que le mandó a la 12ª posición. En el GP de Australia de 2009 la carrera acabó igual y a nadie se le ocurrió quebrantarlo, el coche de seguridad se suele retirar para que la foto de entrada en meta sea la del ganador.

Schumi dijo que no esperaba sanción, pero sí mostró su disgusto tras conocer la penalización: “Estoy decepcionado por haber descendido a la 12ª plaza, y no entiendo por completo porque hemos sufrido la sanción. Actuamos así porque entendimos que el mensaje de Dirección de Carrera fue: ‘Coche de seguridad dentro, pista despejada’.